El farol de la noche — Para niños y niñas de 8-12 años
El farol de la noche — Para niños y niñas de 8-12 años
La Nochebuena siempre transformaba el pueblo de San Jacinto. Las calles se llenaban de luces, las ventanas olían a canela y las voces parecían hablar más despacio.
Ese año, la plaza tenía algo especial: un farol antiguo restaurado por las personas mayores del pueblo. La idea era sencilla. Cada quien podía dejar dentro un deseo escrito, y al anochecer el farol se encendería como símbolo de encuentro.
Luna llegó con su abuela poco antes del atardecer. Observó la fila de personas esperando. Algunos se impacientaban, otros conversaban en silencio. Luna sentía prisa. Quería escribir su deseo antes de que oscureciera.
Cuando avanzó, notó a un niño que no lograba escribir. Su papel estaba arrugado, y sus manos temblaban un poco. Detrás, alguien suspiró con molestia.
Luna dudó. Podía pasar primero. Nadie lo impediría.
Pero se quedó.
Le ofreció su lápiz y esperó sin decir nada. El niño levantó la mirada, sorprendido. Escribió con cuidado y sonrió al terminar.
Cuando el farol se encendió, su luz no fue deslumbrante, pero sí constante. Luna entendió que la espera también podía ser una forma de cuidar a los demás.
Actividades
¿Cómo se sintió Luna al esperar?
¿Qué habría pasado si no lo hacía?
¿Cuándo respetar a alguien cambia una situación?
Actividad opcional:

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